Cuando en 1856, el autor Gustave Flaubert publicó su obra “Madame Bovary”, no pudo imaginar la ofensa a los
sectores más conservadores (y poderosos) de la época. Como consecuencia de
dicha publicación, fue juzgado como autor de un delito contra la moral pública
y la religión, razón por la que dedicó el libro a su abogado, D. Antoine-MarieJules Senard.
La dedicatoria es la siguiente:
“Querido e ilustre amigo:
Permítame poner su nombre al comienzo de este libro y al frente de la
dedicatoria, por ser usted principalmente a quien se debe su publicación.
Gracias a la hermosa defensa que de ella hizo, mi obra ha adquirido, al menos
para mí, una autoridad con la que no contaba. Acepte, pues, este homenaje de mi
gratitud, que, por grande que sea, no llegará nunca a la grandiosidad de su
elocuencia y a su interés por mí”.
Gustave Flaubert
París, 12 de abril de 1857.



















