Una serie de asesinatos a niñas de hasta 14 años en
Bilbao pone en alerta a la población. Los cuerpos aparecen sin ningún signo de
agresión sexual pero cruelmente mutilados,
sin manos y sin ojos, en lugares poco frecuentados a la noche.
A Natalia (personaje
principal), inexperta forense de la Ertzaintza, la ponen al frente de la
investigación de los crímenes. Al
ser el primer asunto que debe resolver se lo toma muy en serio, hasta que
afecta a su vida personal, por ello, la autora nos permite conocer las
debilidades de Natalia y los motivos que le llevan a querer desempeñar la
profesión para la que tanto se ha preparado.
Para dar con el
asesino, Natalia y el inspector de homicidios Carlos comienzan una
investigación paralela a la oficial, lo que pone en riesgo sus puestos de
trabajo.
